

De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- Ante la insistente narrativa oficial que presenta la reubicación de ambulantes como la gran solución al caos vial y comercial, vecinos y comerciantes formales señalan un problema más profundo y sistemático: la invasión de vía pública por parte de establecimientos mercantiles que, con el aval de autoridades, han expandido sus puestos hasta ocupar banquetas y parte de las calles.
En un recorrido por los alrededores del mercado Revolución, específicamente en los tramos de la Calle 11 (entre avenidas 8 y 12), Avenida 10 (de calle 11 a 9), Avenida 12 (entre calles 13 y 9) y Calle 9 (de avenidas 12 a 8), se constató que decenas de negocios de verduras, frutas y abarrotes instalaron mesas, cajas, toldos y mercancía de manera permanente sobre el espacio peatonal e incluso sobre la calle, obstaculizando el tránsito de personas y vehículos.
Esta ocupación también irregular, según testimonios de locatarios, fue permitido y normalizado durante la pasada administración encabezada por el alcalde Juan Martínez Flores, a través de omisiones y permisividad de la entonces Dirección de Comercio encabezada por Rodolfo Delfín. Sin embargo, lejos de corregirse, en la actual gestión de Manuel Alonso Cerezo parece continuar la misma dinámica, bajo la mirada indiferente de funcionarios y medios de comunicación que centran su atención casi exclusivamente en los vendedores ambulantes.
A diferencia de los comerciantes informales, sujetos a operativos de reubicación, estos establecimientos formales operan en un limbo regulatorio que les permite mantener sus ampliaciones irregulares, afectando la movilidad y la seguridad de peatones, en especial adultos mayores, personas con discapacidad y niños.
