Hong Kong.- El magnate de los medios de comunicación hongkonés Jimmy Lai, muy crítico con Pekín, fue detenido hoy bajo el amparo de la nueva ley de seguridad impuesta por Pekín para la antigua colonia británica.

Esta misma mañana, la Policía también llevó a cabo una redada en la redacción del Apple Daily, diario fundado por Lai, y detuvo a al menos otras ocho personas, entre ellos, sus dos hijos, varios ejecutivos del grupo mediático que encabeza y dos activistas del movimiento prodemocrático de la ciudad.

Su arresto “es una demostración inquietante de cómo las autoridades de Hong Kong pretenden utilizar la nueva ley de seguridad nacional para amenazar la libertad de prensa“, consideró Amnistía Internacional, pues se trata de una de las principales figuras del movimiento prodemocracia de Hong Kong. 

En líneas generales, la nueva Ley de Seguridad Nacional implica que el Gobierno de Pekín ejercerá su jurisdicción sobre casos “complicados” de Hong Kong, como los relacionados con injerencias extranjeras, cuando las autoridades locales no puedan hacer cumplir la ley o cuando la seguridad nacional del territorio esté bajo amenazas “graves o realistas”.

La norma, ampliamente criticada en la comunidad internacional, enumera cuatro categorías de delitos: secesión, subversión, terrorismo y colusión con un país extranjero o elementos externos para poner en peligro la seguridad nacional. La pena máxima para cada delito es la cadena perpetua, aunque la sentencia sugerida para algunos delitos menores es de tres años de prisión.