AGENCIA
Nicolás Flores, Hgo.- La polémica por el manejo de un crédito de 7 millones de pesos contratado por el Ayuntamiento de Nicolás Flores escaló durante el segundo informe de gobierno del alcalde Nicolás González Elizalde, luego de que, al defenderse de los cuestionamientos sobre el destino de los recursos, pronunciara una frase que lejos de aclarar las dudas generó mayor indignación entre habitantes del municipio.
“No me he robado ningún peso; si me lo robé, es para dárselo a ustedes”, afirmó el presidente municipal frente a los asistentes, una expresión que ha sido cuestionada por su tono y por considerar que un asunto que exige transparencia terminó siendo abordado con una respuesta que puede interpretarse como una burla hacia quienes demandan conocer cómo se utilizaron los recursos públicos.
El crédito, por 7 millones de pesos, forma parte de los temas que han generado dudas sobre el manejo financiero de la administración municipal. Sin embargo, en lugar de presentar durante su informe un desglose claro, preciso y verificable sobre el destino de cada peso, el alcalde optó por una declaración que difícilmente contribuye a despejar las interrogantes.
El problema no es únicamente la frase, sino lo que representa en términos de rendición de cuentas. Cuando se trata de dinero contratado a nombre del Ayuntamiento, la ciudadanía tiene derecho a conocer cuánto se recibió, en qué se gastó, qué obras o acciones fueron financiadas, cuáles fueron sus costos y qué compromisos adquirió el municipio.
Hasta ahora, no se ha dado a conocer públicamente un desglose adicional que permita corroborar de manera detallada el destino de los 7 millones de pesos, ni se ha informado de una postura específica de la Asamblea Municipal respecto de las declaraciones realizadas por el alcalde.
La respuesta de González Elizalde resulta especialmente desafortunada porque convierte una obligación administrativa -informar con claridad sobre el uso de recursos públicos- en un intercambio de acusaciones y frases desafortunadas.
Un informe de gobierno debería servir para presentar resultados, cuentas y documentos que permitan a la población evaluar la gestión de sus autoridades. No para minimizar las dudas ciudadanas con expresiones que, lejos de generar confianza, alimentan todavía más las sospechas y el reclamo de transparencia.
La ciudadanía no necesita que el alcalde diga que el dinero “es para ellos”; necesita saber exactamente dónde están los 7 millones de pesos, en qué se utilizaron y contar con la documentación que permita comprobarlo.
Mientras esa información no sea presentada de manera clara y verificable, la polémica seguirá abierta y la declaración del edil permanecerá como un ejemplo de cómo una respuesta política puede terminar agravando un problema que debió resolverse con transparencia.
¡Aplica el dicho de: No robar, no mentir, no traicionar! ¿Y todavía se va a reelegir?
