

De la redacción
El Buen Tono
El magnate minorista Les Wexner, exdirector ejecutivo de L Brands, empresa propietaria de Victoria’s Secret, compareció este miércoles ante el Congreso de Estados Unidos para declarar sobre su relación con el financiero Jeffrey Epstein, a quien acusó de haberlo “estafado” y negó cualquier participación en sus delitos.
Durante su intervención ante un comité de la Cámara de Representantes en Ohio, Wexner, de 88 años, afirmó que nunca tuvo conocimiento de actividades criminales por parte de Epstein ni fue parte de conspiración alguna. Reconoció que mantuvo una amistad prolongada con el financiero, pero aseguró que fue engañado.
“Nunca presencié ni tuve conocimiento de la actividad criminal de Epstein. Nunca fui partícipe ni conspirador en ninguna actividad ilegal. Para mi vergüenza, fui embaucado por un estafador de primera categoría”, declaró.
Epstein, quien fue acusado de tráfico sexual y se suicidó en prisión en 2019, administró durante años la fortuna personal de Wexner. Aunque el empresario no ha sido acusado formalmente, su nombre aparece en un documento del FBI fechado en agosto de 2019 en el que se le menciona como “conspirador” junto con otras personas, entre ellas Ghislaine Maxwell, condenada por tráfico sexual de menores.
El congresista Robert García, demócrata por California, expresó ante medios como CNBC que no creía en las declaraciones del magnate y lo calificó como “el mayor benefactor” de Epstein.
Según la transcripción pública de la comparecencia, Wexner sostuvo que cortó toda relación con Epstein hace casi dos décadas, cuando descubrió que era “un abusador, un ladrón y un mentiroso” que había robado grandes sumas de dinero a su familia. Explicó que inicialmente el financiero se ofreció a ayudarle con sus finanzas personales y posteriormente fue contratado formalmente, otorgándole amplios poderes legales que, con el tiempo, considera que gestionó de manera indebida.
El empresario describió a Epstein como una persona “inteligente, diabólica y manipuladora” que llevaba una doble vida: una rodeada de figuras influyentes que le daban legitimidad social y otra marcada por delitos que, afirmó, desconocía por completo.
Wexner también admitió haber visitado en una ocasión una isla propiedad de Epstein junto a su familia, aunque negó haber viajado en su avión privado o haberlo visto en compañía de menores de edad. Añadió que el financiero le aseguró haber mantenido relaciones sentimentales prolongadas, entre ellas con Eva Andersson y con Maxwell.
