En cada Copa del Mundo surgen expresiones que terminan representando el sentir de una afición, y en el Mundial 2026 una de ellas es el ya popular “¿Y si sí?”, convertido en un lema de esperanza entre los seguidores de la Selección Mexicana. La frase, aunque sin un autor oficial confirmado, comenzó a circular en redes sociales y rápidamente se trasladó a estadios, reuniones de aficionados y espacios públicos.
El origen de la expresión se atribuye a una declaración de Efraín Juárez, quien en entrevista cuestionó las probabilidades de su equipo con un “¿Y si sí?”. Con el paso del tiempo, la frase fue adoptada por la afición y ganó fuerza en plataformas digitales, memes y contenidos relacionados con el Tri.
El fenómeno creció conforme avanzaba el torneo, impulsado por videos, publicaciones y campañas espontáneas de seguidores que vieron en el lema una forma de expresar ilusión y optimismo frente a los pronósticos. La frase comenzó a aparecer en pancartas, redes sociales y conversaciones cotidianas, convirtiéndose en un grito colectivo de esperanza.
Incluso llegó a ser retomada en contenidos oficiales de la Selección Mexicana, donde su uso reforzó la conexión emocional con la afición. En ese contexto, el director técnico Javier Aguirre fue cuestionado sobre su impacto, reconociendo el entusiasmo de los seguidores, aunque insistiendo en la importancia de mantener los pies en la tierra y pensar partido a partido.
Hoy, el “¿Y si sí?” se ha consolidado como más que una frase viral: es un reflejo del deseo de una afición que sueña con ver al Tricolor trascender en la Copa del Mundo y romper con las expectativas históricas.
