De la redacción
El Buen Tono
La directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos (ONDCP), Sara Carter, aseguró que el gobierno del presidente Donald Trump mantiene como objetivo a funcionarios mexicanos presuntamente relacionados con estructuras del crimen organizado y advirtió que habrá presión directa contra quienes no colaboren con las estrategias de seguridad impulsadas por Washington.
Durante una entrevista en el programa American Thought Leaders, Carter afirmó que la administración estadounidense está enfocada en identificar a servidores públicos vinculados con operaciones del crimen organizado en Sinaloa, incluyendo las facciones conocidas como Los Mayos y Los Chapitos, dentro de la estructura del crimen organizado en la región.
La funcionaria señaló que Estados Unidos ha logrado avances mediante cooperación bilateral, incluyendo órdenes de captura y procesos de extradición, además de acciones de inteligencia coordinadas con autoridades mexicanas. Destacó también operativos previos contra líderes del crimen organizado en Jalisco Nueva Generación, en colaboración con fuerzas de seguridad mexicanas.
Carter subrayó que el gobierno de Donald Trump ha dejado claro que habrá consecuencias para quienes no colaboren en la estrategia conjunta contra estos grupos, asegurando que la postura estadounidense es de presión directa para obtener cooperación.
En el ámbito judicial, el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública una acusación federal en la que se mencionan presuntos vínculos entre diversos funcionarios estatales y el crimen organizado en Sinaloa. Entre los señalados se encuentra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, así como otros servidores públicos.
De acuerdo con el documento, Rocha Moya enfrenta acusaciones por presunta conspiración relacionada con narcóticos y otros delitos federales, con posibles condenas que irían desde varias décadas de prisión hasta cadena perpetua.
También aparecen mencionados el senador Enrique Inzunza, el alcalde con licencia de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil y el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, quien habría comparecido ante una corte en Nueva York tras entregarse a las autoridades estadounidenses.
