

AGENCIA
Internacional.- China anunció que a partir del 1 de enero de 2026 aplicará un arancel adicional del 55% a las importaciones de carne de vacuno que superen los límites establecidos en nuevas cuotas anuales por país, como parte de medidas de salvaguardia para proteger a su industria ganadera nacional.
La decisión se deriva de una investigación iniciada en diciembre de 2024, en la que las autoridades chinas concluyeron que el incremento sostenido de las importaciones de carne de res provocó un daño significativo al sector local. Bajo este esquema, las importaciones que se mantengan dentro de las cuotas asignadas continuarán pagando los aranceles habituales, mientras que los volúmenes excedentes serán gravados con el recargo adicional.
Las medidas tendrán una vigencia de tres años, hasta el 31 de diciembre de 2028, y las cuotas se ajustarán de manera gradual durante ese periodo. Entre los países potencialmente afectados se encuentran algunos de los principales exportadores de carne de vacuno al mercado chino, como Brasil, Argentina, Australia, Nueva Zelanda, Uruguay y Estados Unidos.
El gobierno chino señaló que el objetivo es otorgar un alivio temporal a los productores nacionales, que han enfrentado presiones por la creciente competencia extranjera, sin cerrar el mercado ni abandonar los compromisos comerciales internacionales. La medida se da en un contexto de reajustes en las políticas comerciales globales, en el que diversos países buscan equilibrar la protección de sus sectores productivos con la continuidad del comercio internacional.
