

AGENCIA
Veracruz, Ver.- La postura del alcalde de Coatzintla, Jorge Alanís, frente a los recientes hechos de violencia en el municipio ha generado cuestionamientos, luego de que optara por recomendar a la población no salir de sus casas después de las 22:00 horas, en lugar de anunciar acciones concretas para garantizar la seguridad de los habitantes.
Tras el asesinato de una persona al interior del bar El Compadre, ocurrido la noche del miércoles 14 de enero, el presidente municipal pidió a la ciudadanía “tomar precauciones” y evitar salir por las noches si no es estrictamente necesario. Aunque negó que se trate de un toque de queda, el mensaje fue interpretado como una medida que restringe la vida cotidiana de los ciudadanos ante la incapacidad del gobierno local para contener la violencia.
Lejos de asumir plenamente su responsabilidad como autoridad municipal en materia de seguridad, el alcalde insistió en que se trata solo de un exhorto preventivo, argumentando que un toque de queda no está dentro de sus facultades. Sin embargo, la recomendación evidencia un enfoque que coloca la carga de la prevención del delito en la población, mientras los hechos violentos continúan ocurriendo en espacios públicos y establecimientos abiertos.
El ataque armado en el bar, donde un grupo de sujetos irrumpió y abrió fuego contra dos hombres, dejó una persona muerta y otra herida. El sobreviviente tuvo que trasladarse por sus propios medios a un hospital, lo que también expone deficiencias en la atención inmediata tras hechos de alto impacto. Posteriormente, el lugar fue acordonado por fuerzas federales y estatales, sin que se informaran detenciones.
Aunque Jorge Alanís aseguró que se reforzará la seguridad en coordinación con autoridades estatales y federales, hasta ahora no se han dado a conocer estrategias claras, operativos específicos ni resultados concretos. En contraste, el mensaje enviado a la población se limita a pedir que permanezcan en sus hogares durante la noche, normalizando la violencia como parte del día a día.
El alcalde también expresó condolencias a la familia de la víctima, afirmando que se trabaja en materia de prevención para evitar que estos hechos se repitan. No obstante, para muchos habitantes, el llamado a no salir después de cierta hora refleja una renuncia implícita a garantizar condiciones mínimas de seguridad, y deja la impresión de que en Coatzintla la solución institucional ante la violencia es el encierro de los ciudadanos, no el fortalecimiento real de la seguridad pública.
