

Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.-Lo que pretende pasar como un nuevo atractivo turístico, para muchos orizabeños representa el símbolo de un pasado de opacidad y uso de recursos públicos. Se trata del hotel propiedad de Laura González Valerio, amante de Juan Manuel Diez Francos, exalcalde de Orizaba, cuyo inmueble está por abrir sus puertas en pleno centro histórico.
Aunque durante su gestión, Juan Manuel Diez se “vendió” como un funcionario ejemplar y altruista al alardear de no percibir un sueldo como edil, su posición fue utilizada para beneficios familiares y personales, como autocomprarse unidades para el parque vehicular municipal, hacer bulevares para favorecer a sus allegados, entre otros.
A días de la inauguración, orizabeños denunciaron que el lujoso proyecto hotelero, que está en su fase final, en lo que fue una antigua casona de valor patrimonial, fue adquirido y transformado en un exclusivo hotel boutique, bajo la sospecha de que detrás de la operación existen favores políticos y un precio de compra muy por debajo del valor real del mercado.
Señalaron que el hotel debió llamarse “El Orizabeño”, pues, aseguran, se construyó a costa del erario y del esfuerzo de los contribuyentes, aunado a que de manera muy rápida se construyó el hotel, sin trabas burocráticas para el cambio de uso de suelo o por comercio, como sucede con otros emprendedores cuando quieren abrir un pequeño local.
Mientras tanto, la inauguración del hotel avanza entre reflectores y manteles largos, y los ciudadanos se preguntan sobre la adjudicación del inmueble, y los recursos que se están invirtiendo, pero sobre todo si los mismos beneficios y apertura tendrá cualquier ciudadano que quiera emprender un negocio en pleno centro histórico.
