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A 15 años de un desalojo que describen como “saqueo”, Tomasa López Peralta, líder de comerciantes del mercado “Zapata”, repasa su lucha que inició con una huelga de hambre y la llevó hasta el Congreso. Su historia es la de una resistencia que salvó un mercado y hoy da de comer a 2 mil familias.

Orizaba, Ver.- Fue un 27 de febrero de 2011 cuando la vida de Tomasa López Peralta cambió para siempre. Aquella madrugada, mientras ella y sus compañeros confiaban en una suspensión legal dictada por un magistrado, las máquinas entraron al mercado “Emiliano Zapata”. “No fue apegado a derecho, fue un saqueo”, recuerda con la voz firme pero cargada de historia.

“Entraron a quitar a la gente, la golpearon, y metieron maquinaria. Productos como jitomates y manzanas los retiraron moliéndolos, destrozándolos. No importó que hubiera niños, ancianos, mujeres”.

Aquel día, en medio del escombro y la represión, nació la líder social. “Desde ahí Tomasa nació”, afirma hoy, al frente de un ejército de 500 mujeres en las calles Norte 14 y Oriente 9, aunque su representación abarca a miles.

“Se lo pasaron por el arco del triunfo”

La suspensión del magistrado que ordenaba mantener las cosas en su estado, explica Tomasa, fue ignorada por el entonces alcalde Hugo Chahín Maluly. “Esa suspensión se la pasaron por el arco del triunfo”, denunció. Tras el desalojo, intentó buscar respuestas en el ayuntamiento junto a compañeros como David Niño, José Soriano, Joaquín Ramos y Gregorio Ramírez, pero relató: “Esas personas nos dieron la espalda”.

Sin recursos en Orizaba, Tomasa extendió su lucha. “Mi lucha empezó en una huelga de hambre, también hacía marchas al palacio. Agoté todos mis recursos en Orizaba, entonces empecé a ir a Xalapa y a Córdoba”. En aquel entonces, el gobernador era Javier Duarte, y sus plantones constantes lograron abrir una puerta. “Fue cuando me atendió Gerardo Buganza. Claramente me decía: ‘Tomasa, por más que tratemos, el ayuntamiento tiene autonomía’”. Pero ella no se rindió.

Llevó documentos al Congreso, con firmas y copias de las credenciales de elector de sus compañeros. “Me dijeron: ‘Ya te van a recibir, dentro de quince días te vienes preparada’”. La estrategia funcionó. “Le mandaron al gobernador por medio de la comisión sobre el conflicto social, con copia a mí. Fue cuando apretaron a Duarte y este a Hugo Chahín”.

El abrazo de Juan Manuel

El cambio de administración trajo un respiro. “Cuando entró Juan Manuel Diez Francos, nos sentamos a dialogar con el director de Gobernación, Ramón Herebia”, narró Tomasa. Fue entonces cuando ocurrió un momento que guarda con orgullo: “Juan Manuel me abrazó y me dijo: ‘Supiste amarrarte bien los pantaloncitos, te felicito y te ayudo’. me dijo: ‘Cuenta conmigo al 100 por ciento de manera incondicional, te reconozco’”.

Ese reconocimiento se tradujo en logros concretos: se negociaron garantías para que los afectados pudieran trabajar sin represión, se definieron horarios y lugares para descargas de productos, y en otra administración se logró una remodelación que incluyó tres nuevas naves. Sin embargo, Tomasa advirtió que la pelea no ha terminado: “En las otras dos aún falta. El cableado tiene 50 años, las láminas de las naves 2 y 4 están podridas. Si ocurre un accidente, nos vamos a achicharrar”.

Trajo a Protección Civil estatal y regional, lo que derivó en recomendaciones que, dice, el ayuntamiento debe atender.

Un legado de dignidad

Tomasa López Peralta lleva 49 años en el mercado. De los 950 comerciantes que quedaron tras el desalojo, hoy ha crecido hasta cerca de 2 mil, incluyendo cargadores. Pero su lucha, asegura, trascendió los límites del mercado. “De esa lucha social que yo llevé, también se vieron beneficiados taxistas, limosneros, los que van tocando música, los ambulantes. Ahí andan libres”.

Su mayor satisfacción, sin embargo, es personal y colectiva. “Para mí, mi mejor legado es ver que hay mucha gente que está conmigo. Si no hubiera aguantado tanto, esa gente qué iba a hacer. Me siento satisfecha ante Dios, que me dio esa capacidad, esa inteligencia, ese carácter, esa fuerza”.

Hoy, su única petición es simbólica y comunitaria: “Sólo les pido apoyo para los festejos del aniversario del mercado, para el Señor de la Misericordia y la Virgen del Carmen. Cuando no logro juntar mi objetivo, tengo compañeros que me preguntan cómo vamos. Les llevo la libreta y ellos me completan”.

La cifra:
2 mil
Es el número actual de personas que dependen económicamente del mercado “Emiliano Zapata”, entre comerciantes y cargadores, cifra que casi duplica a los 950 que resistieron tras el desalojo de 2011.

La frase:
“Supiste amarrarte bien los pantaloncitos, te felicito y te ayudo”: Juan Manuel Diez Francos, ex alcalde, a Tomasa López Peralta al reconocer su liderazgo y lograr acuerdos para los locatarios.

El dato destacado:
De la huelga de hambre al Congreso

Antes de lograr acuerdos, Tomasa López Peralta agotó todas las instancias: realizó huelgas de hambre, marchas en Orizaba, plantones en Xalapa y Córdoba, y finalmente documentó cada demanda con nombres completos y credenciales de elector de sus compañeros para presentarlas formalmente en el Congreso del Estado, logrando que se emitiera un exhorto al gobernador en turno.

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