

Efraín Hernández
El Buen Tono
ALTAS MONTAÑAS.- La contaminación en la barranca de San Miguel no sólo continúa, sino que ya rebasa más de 40 días sin que exista una solución concreta. En un recorrido realizado por este medio de comunicación, se constató que a orilla de la carretera el cauce presenta coloraciones irregulares y un fuerte olor a alcohol, señal inequívoca de descargas que siguen activas y que mantienen en riesgo el ecosistema. Aunque al internarse en el corazón de la barranca el agua aún luce limpia a simple vista, el contraste es evidente: mientras en la parte profunda el líquido conserva transparencia, en los puntos cercanos a la vialidad el afluente muestra signos claros de contaminación. Esta diferencia revela que el problema persiste y que las descargas no han sido frenadas de manera efectiva.
Las autoridades municipales de Fortín informaron que ya interpusieron denuncias ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y otras instancias competentes. Además, aseguraron que cuentan con muestras de agua para evaluar el grado de afectación y determinar responsabilidades. Sin embargo, pese a que han transcurrido más de 40 días desde que comenzó la problemática, los resultados oficiales aún no se hacen públicos.
