

De la redacción
El Buen Tono
El estrecho de Ormuz, que conecta Irán y Omán, se ha convertido en un punto crítico para el transporte de petróleo y gas natural. Un asesor del comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) advirtió que los buques que transiten por la zona podrían ser atacados, lo que generó una paralización casi total del tráfico marítimo.
Este canal estratégico transporta alrededor de 20 millones de barriles de petróleo diariamente, cerca de una quinta parte de la producción mundial, además de una quinta parte del comercio global de gas natural licuado. La Administración de Información de Energía de EE.UU. señala que existen pocas rutas alternativas si el estrecho se cierra, lo que preocupa a analistas energéticos sobre el posible mantenimiento de precios elevados en petróleo y gas.
Grandes compañías de transporte, como Maersk, Hapag-Lloyd, MSC y CMA CGM, han decidido desviar sus buques fuera del estrecho y de la región, ante la creciente incertidumbre sobre la seguridad marítima.
