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*Padres de familia acusan falta total de planeación, abandono institucional y responsabilizan al Alcalde por convertir la Copa Conade 2026 en un desastre logístico que expuso a menores de edad.

Efraín Hernández

EL BUEN TONO

Córdoba, Ver.- La decisión de convertir a Córdoba en sub sede de la Copa Conade 2026 terminó por exhibir lo que durante años se ha maquillado: El municipio no tiene infraestructura, logística ni capacidad operativa para albergar un evento de esa magnitud. La responsabilidad política recae directamente en Manuel Alonso Cerezo, quien impulsó la sede aun sabiendo que las unidades deportivas están en condiciones deplorables y que no existía una estrategia real de alojamiento y alimentación.

Lo que debía ser una competencia formativa para menores de edad derivó en escenas vergonzosas. Atletas durmiendo en el piso de un hotel, otras desalojadas a las 23:00 horas y enviadas a la calle sin protocolo ni respaldo institucional. No hubo coordinación, no hubo previsión, no hubo autoridad municipal que diera la cara. El discurso de “impulso al deporte” se desmoronó frente a la falta de lo más elemental: Cama, comida y seguridad.

Padres y madres provenientes de distintos municipios no dudaron en señalar al Alcalde como un pésimo anfitrión. Acusaron que aceptar la sub sede fue un acto de protagonismo político sin sustento técnico. Señalaron que la obligación de prever hospedaje no era exclusiva del Instituto Veracruzano del Deporte, sino también del gobierno municipal, que terminó desapareciendo cuando estalló el problema.

Fueron las familias quienes pagaron hoteles alternos y alimentos ante la omisión oficial

La improvisación continuó al día siguiente. Los box lunch prometidos para las 8:00 de la mañana jamás llegaron, obligando a equipos a competir sin desayuno y en condiciones físicas inadecuadas. Las quejas por la mala calidad de los alimentos sí entregados se sumaron a la inconformidad por canchas calificadas como “pésimas” y arbitrajes señalados como “localistas”. El hecho de que el selectivo de Veracruz se negara a recibir su trofeo tras quedar en segundo lugar terminó por retratar el nivel de molestia generalizada.

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