

De la redacción
El Buen Tono
José Luis Castillo Carreón se ha convertido en una de las voces más visibles en la lucha por la localización de personas desaparecidas en México, especialmente de mujeres, tras la desaparición de su hija Esmeralda Castillo Rincón el 19 de mayo de 2009 en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Esmeralda, de 14 años, fue vista por última vez cuando se dirigía a la escuela. Según su padre, días antes había cuidado de él mientras estaba enfermo, y ese día insistió en que fuera a clases; la acompañó hasta la puerta de su casa, sin imaginar que sería la última vez que la vería. Desde entonces, José Luis y su esposa, Martha Alicia Rincón, iniciaron una búsqueda que continúa activa hasta hoy.
A lo largo de los años, José Luis se ha sumado a rastreos en zonas donde se han localizado restos humanos, marchas y movilizaciones por desapariciones de mujeres, y ha difundido el caso de Esmeralda en eventos públicos y espacios comunitarios. En cada marcha del 8 de marzo, porta un cartel con la fotografía de su hija y la frase “No me olviden, falto yo”, recordando a todos que su búsqueda sigue vigente.
En diciembre de 2023, se registró un hecho que José Luis denunció como una segunda desaparición: el nombre de Esmeralda fue eliminado del Registro Nacional de Personas Desaparecidas de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB). A sus 65 años, y a pesar de los años sin respuesta, mantiene la esperanza de encontrar a su hija y que su historia no caiga en el olvido.
