

Adriana Estrada
El Buen Tono
Ixtaczoquitlán.- Lo que debía ser un refugio de justicia se ha convertido en un laberinto de corrupción, costos incosteables y traiciones legales para madres agrupadas en la Colectiva Violencia Vicaria Orizaba, quienes denunciaron las prácticas del sistema judicial que, aseguraron, está coludido con los agresores y permite que la violencia vicaria se perpetúe con total impunidad.
Las mujeres, que enfrentan un fenómeno cada vez más visible pero aún poco sancionado, la violencia vicaria, dieron a conocer sus testimonios este lunes en las instalaciones de la USBI en Ixtaczoquitlán, donde hicieron un llamado a los estudiantes para que estén alertas a las señales de violencia y no permitan que más casos se sigan sumando.
Durante su intervención, lamentaron que la dilación de la justicia se agrava por la falta de ética y responsabilidad de los mismos abogados que contratan, pues terminan “vendiéndose” con los agresores y abandonan los casos.
