

De la redacción
El Buen Tono
Más de 200 personas participan en la intensa búsqueda de Juliana López Cruz, una niña de nueve años desaparecida el pasado 6 de marzo en Tila, Chiapas. Elementos de Protección Civil, Seguridad del Pueblo, brigadistas, voluntarios y personal de la Fiscalía estatal recorren la zona utilizando drones, equipo aéreo y binomios caninos, pero hasta ahora no se ha logrado dar con su paradero.
Juliana salió de su hogar en la comunidad Ojo de Agua para recoger leña en las montañas cercanas. Su familia, acostumbrada a que visitara a parientes por uno o dos días, inicialmente no se alarmó. Fue hasta tres días después que, al notar que no regresaba, comenzaron la búsqueda y alertaron a las autoridades.
La ausencia de fotografías recientes de la menor ha complicado el operativo. Sus padres no cuentan con teléfonos ni equipos electrónicos para registrar su imagen, por lo que las autoridades elaboraron un retrato hablado y activaron la Alerta Amber. El fiscal general de Chiapas, Jorge Llaven, detalló que la familia no observó indicios previos de su desaparición y que se está difundiendo la imagen de Juliana a través de medios digitales.
Este caso se suma a otra desaparición reciente en Tila: el 22 de febrero fue reportada Alexa, una niña de tres años, quien lamentablemente fue encontrada sin vida. Expertos y organizaciones civiles han señalado que la desaparición de menores en Chiapas ocurre principalmente en ciudades como San Cristóbal de las Casas, Tuxtla Gutiérrez y Tapachula.
De acuerdo con José Encinos, de la organización Melel Xojobal, durante 2025 la Fiscalía emitió 34 fichas de búsqueda por desaparición de niñas, niños y adolescentes, localizando a todos. Este año, hasta el 7 de marzo, la Comisión Estatal de Búsqueda registra 21 menores desaparecidos, de los cuales más de la mitad aún no han sido localizados.
