

AGENCIA
Puebla.- La detención de Gabriela Arango Gibb, exdirectora del Instituto Municipal de la Mujer en Tuxpan, ha generado controversia tras ser acusada del presunto delito de sustracción de menor, luego de que intentara resguardar a su nieta ante una supuesta omisión de cuidados por parte de la madre de la niña.
De acuerdo con los primeros reportes, los hechos ocurrieron cuando Arango Gibb decidió llevarse a la menor sin autorización legal, argumentando que buscaba proteger su integridad. Sin embargo, dicha acción derivó en una denuncia formal que culminó con su detención por parte de autoridades en el estado de Veracruz.
El caso ha cobrado relevancia debido al perfil de la detenida, quien durante su trayectoria se desempeñó en instituciones enfocadas en la defensa de los derechos de las mujeres. Su situación ha abierto el debate en torno a los procesos legales de custodia y la aplicación de criterios bajo la llamada perspectiva de género.
Versiones cercanas al caso señalan que la exfuncionaria había intentado previamente denunciar presuntos malos tratos hacia la menor; no obstante, dichas acusaciones no prosperaron en instancias legales. Posteriormente, al intervenir de manera directa, su actuar fue tipificado como un delito conforme al Código Penal vigente.

Especialistas en materia jurídica señalan que, en este tipo de casos, cualquier acción fuera de los canales legales establecidos puede derivar en consecuencias penales, independientemente de las motivaciones. Asimismo, destacan que el principio del interés superior del menor debe resolverse exclusivamente por las autoridades competentes.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un posicionamiento detallado sobre el estado legal de la menor ni sobre el avance del proceso judicial contra Arango Gibb, mientras el caso continúa generando opiniones divididas en distintos sectores sociales.
La investigación sigue en curso.
