

Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba.-A casi diez años de que el Programa de Acción Climática Municipal (PACMUN) advirtiera que “casi la totalidad de los ríos y arroyos se encuentran contaminados” por descargas directas de aguas residuales y que el saneamiento requería coordinación intermunicipal e inversión sostenida, el presupuesto 2026 del Hidrosistema de Córdoba muestra una realidad opuesta: el dinero se destina a mantener el sistema existente, no a transformarlo.
Según el Sistema de Consulta de Obras y Acciones Municipales del Órgano de Fiscalización Superior del Estado (ORFIS), el organismo operador ha registrado siete contrataciones para 2026, todas con cargo al fondo de Recursos Fiscales, que suman más de 17 millones de pesos. La mayor parte se concentra en insumos para mantener la operación cotidiana: 4.1 millones para hipoclorito de sodio (cloro), 4 millones para energía eléctrica de cárcamos de bombeo, 3 millones para 4 mil micromedidores y 800 mil pesos en válvulas de seccionamiento. También se contemplan 2.5 millones para análisis químicos de agua residual y potable, y 2.5 millones para rehabilitar el techado del tanque de distribución “Los Filtros”, más 150 mil pesos para el proyecto ejecutivo de esa misma obra.
Ninguno de los siete registros corresponde a la construcción de nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales, a la ampliación de la red de saneamiento, a la rehabilitación de las 12 plantas que el PACMUN 2016 reportó como “inconclusas, abandonadas o inoperantes”, ni a proyectos de captación pluvial o restauración de ríos. Tampoco se registra una sola acción de coordinación intermunicipal, pese a que el propio documento de 2016 advertía que sin ella “los esfuerzos realizados en un sólo territorio, aunque positivos, no tendrán un impacto verdadero”.
Cabe recordar que, en sus medidas de adaptación, el PACMUN propuso acciones de ahorro y uso eficiente (con una meta de 5 mil fugas reparadas al 2017), tratamiento de aguas residuales, campañas de cuidado del agua y recuperación de las plantas abandonadas. Asignó un presupuesto de un millón de pesos para las acciones de ahorro y tratamiento, con fuente de recursos “Federal / Hidrosistema”.
Nueve años después, ninguna de esas metas se ha cumplido. Las fugas siguen siendo un problema recurrente, según reportes ciudadanos, y las plantas abandonadas continúan en el mismo estado. Lo que hoy se contrata es insumo para seguir clorando agua y manteniendo cárcamos, no para cerrar el ciclo de saneamiento.
