

De la redacción
El Buen Tono
Aficionados que asistieron al partido entre México y Portugal, que terminó con empate 0-0 durante la reinauguración del Estadio Azteca, expresaron su inconformidad tras pagar boletos de primeras filas y no poder ver con claridad el encuentro desde sus lugares.
Los asistentes fueron ubicados detrás de la portería sur, en zonas a nivel de cancha cuyos accesos alcanzaron un costo de 3,500 pesos. Sin embargo, la experiencia no fue la esperada, ya que la vista del partido se vio bloqueada principalmente por la presencia de fotógrafos instalados sobre el terreno de juego.
“No se ve ni madres, carnal, te puedo invitar a que te sientes y vas a ver que estamos a ras de estadio (sic)… Este boleto costó 3,500 pesos, entonces sí nos tendrían que cambiar un poco más arriba para poder tener una mejor visibilidad”, señaló uno de los aficionados afectados en entrevista con el diario Récord.
Ante esta situación, varios seguidores optaron por permanecer de pie durante el encuentro, ya que las localidades eran numeradas y no podían moverse a asientos ubicados en zonas más elevadas, lo que generó mayor molestia entre los asistentes que esperaban una mejor experiencia en el regreso al Coloso de Santa Úrsula.
