

De la redacción
El Buen Tono
La misión Artemis II, impulsada por la NASA, continúa haciendo historia al cumplir su quinto día de viaje rumbo a la Luna, marcando el regreso de vuelos tripulados al entorno lunar tras más de medio siglo.
Durante esta jornada, la tripulación se encontraba a unos 346 mil kilómetros de la Tierra y a cerca de 65 mil kilómetros de la Luna, a bordo de la nave Orión. Desde esta distancia, los astronautas han logrado capturar imágenes inéditas del planeta, mostrando cómo se aleja gradualmente mientras es iluminado en distintas fases.
Las fotografías difundidas revelan momentos únicos dentro de la nave, incluyendo a la astronauta Christina Koch, quien aparece iluminada por una pantalla para evitar reflejos, así como a Jeremy Hansen, integrante de la Agencia Espacial Canadiense, observando el espacio a través de una de las ventanas.
La jornada comenzó con un mensaje del exastronauta Charlie Duke, quien caminó sobre la Luna durante la misión Apolo 16. En su intervención, destacó la importancia del legado del programa Apolo y el impacto global de esta nueva etapa de exploración espacial.
Uno de los momentos más relevantes ocurrió cuando la NASA compartió una imagen de la cuenca Orientale, un enorme cráter con forma concéntrica similar a una diana. De acuerdo con la agencia, es la primera vez que este sitio puede ser observado directamente por el ojo humano desde esta perspectiva, lo que representa un avance significativo en el estudio del satélite.
La misión también se acerca a un punto clave: el ingreso a la llamada esfera de influencia lunar, donde la gravedad de la Luna comenzará a predominar sobre la de la Tierra, permitiendo ajustar con precisión la trayectoria del sobrevuelo.
La tripulación, conformada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, podría además establecer un nuevo récord al convertirse en los humanos que más lejos han viajado desde la Tierra, superando marcas de la era Apolo.
En paralelo, los astronautas realizan pruebas clave para el futuro de la exploración espacial, incluyendo maniobras de pilotaje manual, revisiones del plan de sobrevuelo y evaluaciones del sistema de soporte vital. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, subrayó que cada dato obtenido es fundamental, ya que es la primera vez que esta cápsula es utilizada con tripulación.
Además, durante el quinto día, se llevan a cabo pruebas con trajes de supervivencia, diseñados para proteger a los astronautas en situaciones críticas como el despegue, el reingreso o una posible despresurización.
Aunque esta misión no contempla un alunizaje, sus resultados serán clave para futuras expediciones como Artemis III y Artemis IV, que buscan llevar nuevamente a seres humanos a la superficie lunar en los próximos años.
La misión puede seguirse en tiempo real a través de plataformas digitales de la NASA, donde se comparten imágenes, transmisiones en vivo y datos sobre la trayectoria de la nave, acercando al público a cada etapa de este histórico viaje.
