

Laura A. García
El Buen Tono
Amatlán.- Ante el aumento de las temperaturas y del periodo vacacional de Semana Santa, los balnearios ubicados a lo largo del río Atoyac se convirtieron en una opción accesible para quienes buscan mitigar el calor y estar en la naturaleza.
En el trayecto del afluente habilitaron espacios recreativos que atraen a familias que desean disfrutar de un día de esparcimiento.
En las inmediaciones, tanto propietarios como colectivos ambientalistas colocaron carteles visibles dirigidos a los visitantes.
La principal petición es que cada persona se lleve la basura que genere durante su estancia, desde envolturas de alimentos hasta botellas de plástico.
Dicha medida busca frenar el acumulamiento de desechos sólidos que, en temporadas anteriores, terminó por degradar la calidad del agua y el entorno ribereño, afectando tanto la salud humana como la fauna local.
Prevención
Además de las recomendaciones ecológicas, los avisos incluyen una serie de indicaciones para prevenir accidentes en el agua.
Entre las más repetidas se encuentra la de no sumergirse después de haber consumido alimentos pesados o bebidas alcohólicas, una práctica común en ambientes festivos que puede derivar en mareos, calambres o incluso ahogamientos por reflejos disminuidos.
Las corrientes del Atoyac, aunque en apariencia tranquilas, presentan cambios de profundidad y remansos que exigen precaución constante.
Los organizadores subrayaron que lo que comienza como un momento de diversión puede convertirse rápidamente en una tragedia si se ignoran las señales de advertencia.
