

AGENCIA
Internacional.- El gobierno de Canadá anunció un giro en su política económica y de defensa al declarar el fin de su esquema tradicional de cooperación con Estados Unidos, en un contexto de crecientes tensiones entre ambos países.
El primer ministro Mark Carney afirmó que su administración busca replantear la relación bilateral, particularmente en materia de gasto militar y dependencia económica. “Los días en que nuestro ejército enviaba 70 centavos de cada dólar a Estados Unidos han terminado”, señaló, en referencia al nivel de integración en adquisiciones y cooperación en defensa.
La declaración marca un cambio significativo en la histórica relación entre ambos países, caracterizada por una estrecha colaboración comercial y militar. Durante décadas, Canadá ha mantenido una alta dependencia de proveedores estadounidenses, especialmente en equipamiento militar, tecnología y comercio estratégico.
Analistas advierten que esta decisión podría tener implicaciones en acuerdos regionales y cadenas de suministro, además de impactar sectores clave como la industria energética, manufacturera y de defensa. También abre la puerta a una diversificación de socios comerciales por parte de Canadá, incluyendo Europa y Asia.
El anuncio ocurre en un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas y reconfiguración de alianzas, donde varios países buscan reducir su dependencia de potencias tradicionales y fortalecer su autonomía económica y estratégica.
Hasta el momento, Estados Unidos no ha emitido una postura oficial sobre las declaraciones, aunque se prevé que el tema genere reacciones en los próximos días debido al impacto potencial en la relación bilateral y en la economía regional.
