Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- El paso por el tramo de la autopista desde la zona de Jalapilla se ha convertido en un cuello de botella que devora la rentabilidad del autotransporte de carga, pues los trabajos de mantenimiento ejecutados por Caminos y Puentes Federales (Capufe) mantienen varados a los operadores y disparan las pérdidas operativas, con retrasos que ya alcanzan una hora por unidad, alertó Aldo Romero Lezama, delegado de la HAMOTAC.
El líder transportista detalló que los cierres parciales y los constantes embotellamientos no solo alargan las jornadas laborales, sino que castigan con especial dureza a los vehículos que trasladan productos perecederos, cuyo margen de entrega es mínimo. “Cada atasco se traduce directamente en merma de horas hombre y en un golpe a los costos de operación”, subrayó.
Aunque reconoció que las labores de conservación son impostergables, criticó la falta de planeación por parte de Capufe para que se ejecutan. Por ello, solicitó a Capufe y a la Guardia Nacional desplegar elementos que apliquen un paso coordinado “uno por uno” en los puntos más conflictivos de la zona.
