

Agencias
CDMX. – Cada 13 de abril se celebra el Día del Beso, una fecha que ha despertado interés no solo por su valor simbólico, sino por los efectos reales que tiene en el cuerpo humano. Investigaciones en neurociencia y psicología han demostrado que besar activa múltiples áreas del cerebro en cuestión de segundos, generando respuestas químicas que influyen en las emociones, el estrés y el vínculo entre personas.
En los primeros 10 segundos de un beso, el cerebro activa regiones vinculadas al placer, la recompensa y la conexión emocional. Se liberan neurotransmisores como la dopamina, asociada con la sensación de bienestar, y la oxitocina, relacionada con el apego y la confianza.
Este proceso ocurre casi de inmediato, lo que explica por qué besar puede generar sensaciones intensas en poco tiempo.
Diversas investigaciones han analizado el impacto del beso en la salud física y emocional. La liberación de serotonina y endorfinas contribuye a mejorar el estado de ánimo, mientras que la reducción del cortisol ayuda a disminuir el estrés.
Entre los datos curiosos se encuentran que besar activa más de 30 músculos faciales, puede reducir el estrés, ayuda a reforzar vínculos emocionales mediante la oxitocina, interviene el sentido del olfato para procesar señales químicas y puede influir en la elección de pareja como un mecanismo de evaluación biológica.
