

Juan Orlando Pérez advierte que la falta de certificación de David Flores Cervantes pone en peligro inminente a la ciudadanía frente a posibles abusos de autoridad.
De la Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA, VER. — La permanencia de David Flores Cervantes al frente de la Dirección de Tránsito Municipal no solo es una irregularidad administrativa, sino una amenaza directa a la integridad de los cordobeses. Así lo manifestó Juan Orlando Pérez, representante de la agrupación Jinetes Motorizados, quien calificó como “lamentable” que el orden público esté en manos de un funcionario que carece de los filtros legales más elementales.
Un gobierno que incumple sus propias leyes
Para los ciudadanos organizados, el hecho de que el propio Ayuntamiento de Córdoba ignore los requisitos de control y confianza representa una traición al estado de derecho. “Es lamentable que el mismo Gobierno no cumpla con lo que la ley exige; todos los ciudadanos corremos peligro cuando se permite que gentes que no cuentan con su capacitación ni acreditación ostenten el mando”, señaló Pérez. La crítica se centra en que, al no existir un control institucional sobre el Director de Tránsito, la corporación queda a la deriva de decisiones arbitrarias que pueden derivar en abusos de autoridad constantes.
Carencia de capacidad y documentos
El representante de los motorizados subrayó que la falta de documentación oficial que avale la honestidad y aptitud de Flores Cervantes es una señal de alarma que el alcalde Manuel Alonso Cerezo ha decidido ignorar. Pérez advirtió que colocar a personas sin la capacidad probada para dirigir la seguridad vial es una receta para el desastre: “No tienen la capacidad y eso nos va a llevar a algo grave. Estamos ante una carencia total de garantías para el ciudadano que comete una falta administrativa, quien queda vulnerable ante una autoridad que no rinde cuentas a nadie”.
