

El Buen Tono
De la Redacción
Córdoba, Ver.- En Córdoba hay colonias que no existen para el gobierno… pero sí para la operación política. El Ayuntamiento que encabeza Manuel Alonso Cerezo reconoció, vía transparencia, que no tiene control sobre al menos 24 asentamientos irregulares: no sabe cuántos son con precisión, no sabe qué servicios tienen, y tampoco cuenta con un padrón oficial que permita atenderlos.
ES DECIR, NO GOBIERNA.
La información, obtenida mediante la solicitud de transparencia folio 950546126000207, exhibe un vacío institucional grave: el municipio desconoce cuáles de estas colonias carecen de agua potable, drenaje, alumbrado o pavimentación, lo que deja a miles de familias en el abandono administrativo total.

PERO EL DESORDEN NO ES CASUAL.
Mientras no existe un registro formal ni diagnóstico técnico, la regularización y la gestión de servicios sí avanza… pero solo para quienes están dentro de estructuras como Antorcha Campesina, organización señalada históricamente por operar bajo esquemas de presión y control político. Es decir, en Córdoba los derechos no se garantizan: se negocian.
La propia Dirección de Obras Públicas confirmó el nivel de improvisación. En el oficio OP/2026/0175, su titular, Jorge Guzmán de la Llave, admite que tras revisar los archivos heredados, “no se localizó documento alguno” que contenga un padrón de asentamientos irregulares.
NO HAY REGISTROS. NO HAY PLANEACIÓN.
Y aun así, el gobierno municipal pretende administrar una ciudad que ni siquiera tiene plenamente identificada.
Lejos de ser un simple rezago administrativo, la ausencia de información abre la puerta a la discrecionalidad: colonias que aparecen y desaparecen según intereses, servicios que se asignan por afinidad política y no por necesidad, y miles de ciudadanos que quedan fuera porque no pertenecen al grupo correcto.
En la lista “no oficial” entregada por el propio Ayuntamiento aparecen colonias como Cordobeses Ilustres, Las Pomarrosas, Villa Rica, San Vicente, Margarita Morán, Los Rosales, El Guayabal, Los Electricistas y el fraccionamiento Las Misiones, entre otras. Todas existen en la realidad… pero no en un sistema formal que garantice derechos.
