

Bajo el mando de David Flores, personaje señalado por carecer de exámenes de control de confianza y con antecedentes turbios en otras entidades, la dependencia quema recursos públicos en una flota que supera la década de antigüedad.
Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA, VER. — La crisis en la Coordinación de Tránsito Municipal de Córdoba no es solo mecánica, es de mando. La ciudadanía financia una factura mensual de $62,652.52 pesos en combustible para movilizar patrullas de modelos atrasados (2012-2014), a la par, la sombra de la corrupción y el historial delictivo de su titular, David Flores, alias el “Gavilán”, enturbia la operatividad de la dependencia.
Convertido en servidor público por Manuel
Alonso, Flores encabeza una dirección que destaca más por los señalamientos de abusos y la falta de transparencia que por su eficiencia vial.
Chatarra oficial para una gestión “turbia”
El costo de movilizar a esta cuestionada tropa es altísimo. Con un parque vehicular donde predominan 16 automóviles Nissan de modelos obsoletos, el rendimiento de combustible es ínfimo. Los cordobeses no solo pagan la gasolina a través del proveedor Comercializadora de Combustibles TIFA, S.A. de C.V., sino que costean el desgaste de unidades que, por su edad, son focos de ineficiencia.
En enero de 2026, el gasto diario superó los 2,000 pesos, una cifra que se percibe como un desperdicio cuando el mando que dirige estas unidades carece de la integridad mínima requerida para el servicio público.
