JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
publicidad PUBLICIDAD

Sandra González
El Buen Tono

ORIZABA.- El tratamiento contra el cáncer infantil en la región de las Altas Montañas ha trascendido la emergencia médica para convertirse en una crisis financiera insostenible para las asociaciones civiles. Hugo Chahín Maluly, presidente de la Asociación Orizaba Propone, Asociación Civil (AOPAC), advirtió que el costo de los medicamentos se ha duplicado en apenas un año, poniendo en jaque la capacidad operativa de la organización.
A pesar de este entorno adverso, la asociación mantiene el compromiso de atender a 56 menores, garantizando fármacos, transporte y apoyo integral a las familias.
La presión económica sobre el patronato refleja una escalada inflacionaria sin precedentes en el sector farmacéutico. Mientras que en 2025 los insumos habían registrado un aumento del 70 %, para 2026 el gasto mensual se disparó de un rango de entre 60 mil y 100 mil pesos hasta alcanzar los 200 mil pesos. Este incremento del 100 % sitúa a la organización en una posición crítica, enfrentando precios exorbitantes donde paquetes de apenas 30 pastillas llegan a cotizarse en 50 mil pesos.
A este panorama de carestía se suma el debilitamiento de las fuentes de ingresos tradicionales que daban respiro a la asociación. La desaparición de la feria Expori, que históricamente funcionaba como un pilar de financiamiento, ha limitado severamente la captación de recursos para el programa. Actualmente, la organización depende de alternativas menores como el camión turístico “Chipi-Chipi”, lo que obliga al comité a buscar urgentemente nuevos mecanismos de recaudación ante la imposibilidad de retomar eventos masivos en el corto plazo.
La lucha de Orizaba Propone se desarrolla en un flujo constante de pacientes donde, en palabras de su presidente, el destino de los niños es incierto: mientras algunos logran tocar la campana de la victoria, otros pierden la batalla. Sin embargo, la consigna de la asociación es clara: no fallar a quienes dependen de ellos. El compromiso se mantiene firme para evitar que la falta de recursos económicos se convierta en una sentencia de muerte para los menores que integran el padrón actual de beneficiarios.
Finalmente, la organización reivindica la memoria y el esfuerzo institucional al celebrar la documentación de cuatro décadas de servicio del Hospital Regional de Río Blanco. Este registro, que incluye más de 20 años del programa especializado en oncología pediátrica, sirve como testimonio de una lucha histórica que hoy enfrenta su etapa más compleja. El desafío actual es sobrevivir al encarecimiento de la salud para que la historia de este servicio no se detenga por causas estrictamente financieras.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD