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DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO

CDMX.- A pesar de haber cumplido en su totalidad la sentencia de nueve años de prisión que le fue impuesta, el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, continuará en el Reclusorio Norte por una nueva causa penal que, según su defensa, se sostiene sobre un delito que simplemente no existe.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México confirmó oficialmente que Duarte compurgó su condena el pasado 12 de abril de 2026, tras permanecer recluido desde el 17 de julio de 2017 por los delitos de asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Es decir, el propio Estado reconoce que ya pagó su deuda con la justicia. Sin embargo, el exmandatario no recuperará su libertad debido a un nuevo proceso por presunto peculado iniciado en 2025.
La defensa sostiene que esta acusación carece de fundamento, ya que no se le imputa el uso indebido del dinero para beneficio personal ni para fines ilícitos.
Por el contrario, el señalamiento se basa en una supuesta instrucción administrativa para reorientar aproximadamente cinco millones de pesos —etiquetados originalmente para el sector salud— al pago de nóminas de maestros, médicos, enfermeras y policías.
Es decir, recursos que, según el propio argumento, se destinaron a cubrir obligaciones del Estado.
Bajo esa lógica, los abogados insisten en que no hay desvío, ni enriquecimiento ilícito, ni daño patrimonial con fines indebidos, lo que pone en entredicho la existencia misma del delito.
A esto se suma otro elemento clave: los hechos señalados ocurrieron en 2011, pero la acusación fue presentada hasta 2025, justo cuando Duarte estaba por cumplir su condena, lo que ha generado suspicacias sobre el momento en que se activa el proceso.
Sin hacer acusaciones directas, el propio exgobernador ha dejado entrever su preocupación de que el caso pueda tener un trasfondo político más que jurídico, al considerar que la nueva imputación surge en un contexto que le impide recuperar su libertad tras haber cumplido su sentencia.
Actualmente, su defensa ya promovió un amparo contra la vinculación a proceso, mientras Duarte permanece en prisión preventiva.

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