

De la redacción
El Buen Tono
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa a Irán luego de que el país persa anunciara nuevamente el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de energía.
Durante un evento en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que Teherán no puede “chantajear” a Washington con sus decisiones sobre este paso marítimo clave, en medio de una nueva escalada de tensiones en la región.
“Estamos hablando con ellos. Querían cerrar el estrecho otra vez… y no pueden chantajearnos”, declaró Trump, subrayando que su administración mantiene firmeza frente a lo que calificó como presiones recurrentes por parte de Irán.
El presidente aseguró que, a diferencia de gobiernos anteriores, Estados Unidos ha adoptado una postura más dura frente a Teherán, acusando a ese país de haber actuado durante años sin enfrentar consecuencias.
“No pueden chantajearnos”: presión y diálogo al mismo tiempo
A pesar del tono confrontativo, Trump también confirmó que existen conversaciones activas entre ambos países. Según explicó, el diálogo continúa mientras se monitorea la situación en el Golfo Pérsico, una zona clave para el flujo energético global.
“Estamos hablando con ellos. Todo va muy bien. Se han vuelto un poco astutos, como llevan haciendo durante 47 años”, señaló el mandatario, dejando ver una mezcla de presión política y apertura diplomática.
El líder estadounidense insistió en que su gobierno no permitirá que Irán utilice el control del estrecho como herramienta de presión internacional, reiterando que la estrategia de Washington es mantener el equilibrio entre firmeza y negociación.
Se espera que en las próximas horas haya más información sobre el rumbo de las conversaciones, en un contexto donde cualquier movimiento en el estrecho de Ormuz podría impactar directamente en los mercados energéticos a nivel mundial.
