

De la Redacción
El Buen Tono
Un grupo de científicos documentó un fenómeno inusual en el comportamiento animal: una violenta división interna entre chimpancés que terminó en múltiples muertes dentro de una misma comunidad. El hallazgo ocurrió en el Parque Nacional de Kibale, donde habita una de las poblaciones más grandes de estos primates.
El estudio, publicado en la revista Science, detalla cómo un grupo de chimpancés (Pan troglodytes) que convivió durante décadas terminó fragmentándose en dos facciones enfrentadas, en un proceso que los investigadores describen como una “guerra civil”.
La investigación fue liderada por Aaron A. Sandel, de la Universidad de Texas en Austin, quien junto a su equipo analizó durante más de 30 años el comportamiento del grupo en la región de Ngogo.
Los datos revelan que la ruptura comenzó a gestarse tras años de tensiones internas. En 2015 se registró una fuerte polarización que derivó en la formación de dos grupos distintos en 2018. A partir de ese momento, uno de ellos ejecutó al menos 24 ataques contra el otro, provocando la muerte de siete machos adultos y 17 crías.
Este tipo de conflicto resulta particularmente relevante para la comunidad científica, ya que, aunque las peleas entre grupos animales son comunes, los enfrentamientos letales entre individuos que alguna vez pertenecieron a la misma comunidad son extremadamente raros fuera de los humanos.
Diversos factores pudieron detonar la ruptura. El grupo original estaba compuesto por cerca de 200 chimpancés, incluyendo más de 30 machos adultos, lo que generaba competencia por alimento, tensiones sociales y dificultades reproductivas. Además, eventos como la muerte de varios individuos clave en 2014, el cambio de macho alfa en 2015 y una epidemia respiratoria en 2017 que dejó al menos 25 muertes, debilitaron la cohesión interna.
Los investigadores identificaron a las dos facciones como grupo central y grupo occidental. Fue este último el que inició los ataques tras la separación definitiva.
El estudio también retoma la definición de “guerra civil” de la Real Academia Española para explicar el fenómeno, al considerar que hubo una ruptura de la paz entre miembros de una misma comunidad, en este caso, un grupo de primates.
Por su parte, James Brook, del Centro Alemán de Primates en Alemania, destacó que analizar este tipo de comportamientos permite entender mejor las dinámicas de conflicto y cooperación en distintas especies.
El caso abre nuevas líneas de investigación sobre cómo surgen y evolucionan las divisiones internas, así como su posible relación con los conflictos humanos, aunque los expertos subrayan que el pasado evolutivo no determina el futuro de ninguna especie.
