

De la redacción
El Buen Tono
Grupos ambientalistas presentaron una demanda contra la administración del presidente Donald Trump para frenar la aprobación de un proyecto de perforación en aguas profundas de la compañía British Petroleum (BP), conocido como “Kaskida”, al que consideran de alto riesgo para el Golfo de México.
De acuerdo con los colectivos, la probabilidad de un incidente de pérdida de control del pozo en esta operación sería entre seis y siete veces mayor a los estándares habituales en perforaciones de aguas profundas, lo que encendió las alertas sobre posibles impactos ambientales de gran magnitud.
El proyecto, valuado en 5 mil millones de dólares y autorizado recientemente por el gobierno de Trump, contempla operaciones a unos 400 kilómetros de las costas de Luisiana y a una profundidad de aproximadamente 10 kilómetros bajo el lecho marino, una distancia comparada incluso con la altura del Monte Everest.
Los demandantes advierten que Kaskida se ubicaría en una zona de mayor riesgo que la plataforma Deepwater Horizon, también operada por BP, cuya explosión en 2010 provocó el peor derrame de petróleo en alta mar en la historia de Estados Unidos, dejando 11 trabajadores muertos y severos daños ambientales y económicos en la región.
La acción legal fue presentada en una fecha simbólica, al cumplirse 16 años de aquella tragedia, que afectó la vida marina, el sector pesquero y el turismo, además de generar pérdidas millonarias.
La organización Earthjustice, que representa a grupos como Healthy Gulf, Sierra Club y el Center for Biological Diversity, argumenta que la aprobación del proyecto se basó en información incompleta o con fallas significativas, lo que pondría en duda su viabilidad y seguridad.
Los ambientalistas señalan además que BP no habría demostrado contar con la experiencia técnica ni con los equipos necesarios para responder ante un eventual descontrol del pozo, lo que podría derivar en un derrame de hasta 4.5 millones de barriles de petróleo o más en el Golfo de México.
BP tiene contemplado iniciar la extracción de alrededor de 80 mil barriles diarios a partir de 2029, mientras que los grupos opositores sostienen que el proyecto establece un precedente riesgoso para futuras autorizaciones en aguas públicas.
La abogada principal de Earthjustice, Brettny Hardy, afirmó que la aprobación del proyecto “establece un estándar peligrosamente bajo” para la industria petrolera, y advirtió que el caso podría escalar a tribunales contra la administración de Donald Trump por la autorización del proyecto Kaskida.
