

De la redacción
El Buen Tono
Pachuca.- Pumas consiguió una victoria clave al imponerse 0-2 sobre Pachuca en el estadio Hidalgo, resultado que le permitió escalar hasta el liderato del torneo. Sin embargo, el triunfo quedó completamente opacado por un final explosivo que estuvo cerca de terminar en una batalla campal.
El partido se tensó en los minutos de compensación, específicamente al 90+9’, cuando una jugada entre Salomón Rondón y Keylor Navas encendió la polémica. El guardameta costarricense retrasó la toma del balón ante la presión del delantero venezolano, lo que generó un primer roce entre ambos. Tras un contacto inicial, la situación escaló rápidamente cuando Rondón reaccionó con fuerza, lo que derivó en una amonestación.
Lejos de calmarse, el atacante de los Tuzos volvió a protagonizar una acción determinante al 90+11’, cuando en una nueva disputa por el balón terminó soltando una patada sobre Navas. La acción no fue perdonada por el árbitro, quien mostró la tarjeta roja directa al venezolano.
A partir de ese momento, el encuentro se desbordó. Rondón perdió el control y se fue a encarar a Navas, mientras jugadores de ambos equipos ingresaron para separar y terminó formándose un conato de bronca con empujones y reclamos generalizados.
Entre los más alterados estuvo el portero Carlos Moreno, quien intentó intervenir en la situación, mientras que varios jugadores de Pumas y Pachuca se enfrentaron verbal y físicamente en distintos puntos del campo. La tensión alcanzó niveles máximos antes de que la situación fuera contenida.
Al final, el único expulsado fue Salomón Rondón, quien además se perderá la serie completa de Cuartos de Final debido a la agresión. El cierre del encuentro dejó una imagen polémica que contrastó con el resultado deportivo favorable para los universitarios.
