

JosÉ Juan
El Buen Tono
Córdoba.- En una determinación que evidencia el manejo discrecional del poder y la falta de compromiso con la atención de emergencias, Manuel Alonso ordenó frenar la entrega de recursos a la Comisión Nacional de Emergencia, cediendo al capricho del regidor espurio Jorge Maximiliano Huerta Vázquez, quien estaría operando para adueñarse de ese presupuesto.
La medida se da en medio de las diferencias entre los dos grupos que integran dicha corporación, conflicto que fue utilizado como argumento para bloquear el apoyo económico, decisión que impactará directamente en la operatividad de las acciones de auxilio.
Al interior del Cabildo se señala que el edil no solo impulsó la retención del recurso, sino que mantiene el interés de redirigirlo bajo su control, lo que abre la puerta a un manejo opaco y con fines ajenos al servicio público.
Aunque el presidente municipal intentó justificar la medida argumentando que se esperará a que exista claridad entre las partes, también dejó entrever la posibilidad de entregar el dinero a otra asociación, una postura que refuerza la percepción de que el destino del recurso está sujeto a conveniencias políticas y no a criterios de necesidad o eficiencia.
Este episodio exhibe una administración que antepone intereses internos y cuotas de poder, debilitando la capacidad de respuesta ante emergencias y generando incertidumbre sobre el uso final de recursos que deberían destinarse a la atención inmediata de la población.
