JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad

De la redacción
El Buen Tono

Tierra Blanca, Ver. — Lo que comenzó como un operativo legal terminó convertido, según la denuncia ciudadana, en una especie de “autoservicio policiaco”. Vecinos de este inmueble asegurado del municipio de Tierra Blanca han alzado la voz ante lo que califican como un sistemático saqueo dentro de un inmueble asegurado por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Estado. Sin embargo, en medio de la indignación, una acción puntual ha llamado la atención: la de una mujer policía que, ante el señalamiento popular, decidió no mirar hacia otro lado.

De acuerdo con los testimonios y material gráfico enviado a este medio, patrullas oficiales han sido vistas entrando con regularidad al domicilio bajo resguardo. Lo que describen no es un operativo de supervisión, sino una dinámica recurrente que un denunciante calificó como “robo hormiga institucionalizado”: lunes se llevan algo de la sala, martes de la cocina, miércoles… lo que quede en la recámara.

“Cada que llegan, algo se llevan. Ya parece que vienen a surtirse”, denunció el ciudadano, que pidió mantenerse en el anonimato por temor a represalias.

Fue ante esta creciente molestia vecinal que un grupo de habitantes decidió no quedarse con los brazos cruzados y llamó directamente a Asuntos Internos de la SSP. Pero lo que ocurrió después sorprendió incluso a los propios denunciantes: quien acudió al llamado fue una comandante de dicha área, identificada por los vecinos como la oficial Laura Méndez, quien en lugar de minimizar la queja o justificar a los elementos, actuó con inmediatez.

“Llegó sin patrulla visible, se identificó, pidió que le mostráramos los videos y los testimonios por escrito. No nos pidió ‘esperar a que se investigue internamente’, sino que nos dijo: ‘Si esto está pasando, yo misma voy a iniciar el protocolo de revisión de inventarios y cadena de custodia esta misma tarde’”, relató uno de los testigos.

La comandante Méndez, según consta en el acta de la denuncia ciudadana, ordenó el resguardo inmediato del inmueble con nuevas llaves y un inventario a la vista de los vecinos, además de solicitar los registros de entrada y salida de las patrullas asignadas a la zona.

El caso ha puesto sobre la mesa preguntas incómodas para la SSP: ¿Quién supervisa los bienes dentro de un inmueble asegurado? ¿Existe un inventario oficial y una cadena de custodia funcional? ¿Lo que los elementos se llevan forma parte de pruebas… o del “bono creativo operativo”?

Mientras tanto, los vecinos reconocen que la rápida actuación de la oficial Méndez evitó que el caso quedara en una simple anécdota. “Ella nos devolvió la confianza, pero ahora le toca a Asuntos Internos demostrar que no fue solo un acto aislado”, señaló otro denunciante.

Desde este espacio, secundamos el exhorto ciudadano: que la Contraloría Interna de la SSP y el Órgano Interno de Control revisen a fondo el estatus legal del inmueble, los protocolos de acceso y la actuación de los elementos señalados.

Porque cuando la autoridad entra a “cuidar”… y lo que sale es otra cosa, el problema ya no es solo el delito original, sino quién quedó a cargo de la llave. En Veracruz ya sabíamos que hay casas aseguradas… lo que no sabíamos es que también hay casas que sirven como autoservicio o tiendas departamentales de los mismos policías.

CANAL OFICIAL