

De la redacción
El Buen Tono
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, confirmó este lunes que el presidente Donald Trump seguirá adelante con la imposición de un arancel del 25% a los autos y camiones fabricados en la Unión Europea, una medida que se aplicará en los próximos días mientras continúan las negociaciones con el bloque europeo.
Greer señaló que este tema forma parte de un acuerdo comercial más amplio entre ambas partes, en el que la Unión Europea habría aceptado un arancel del 15% para la mayoría de sus productos a cambio de que Estados Unidos mantenga exportaciones con gravámenes reducidos o nulos en varios sectores.
El funcionario estadounidense recordó que, en el marco de las conversaciones, Bruselas habría prometido reducir a cero los aranceles industriales, establecer cuotas libres de impuestos para ciertos productos agrícolas de Estados Unidos y simplificar regulaciones para facilitar el acceso de empresas estadounidenses al mercado europeo.
Sin embargo, Greer acusó que dichos compromisos no han sido cumplidos, al señalar que el Parlamento Europeo ha retrasado el proceso con modificaciones que, según dijo, limitan las exportaciones estadounidenses y reducen el alcance del acuerdo.
También aseguró que ha mantenido comunicación reciente con funcionarios europeos y alemanes para explicar la postura de Washington, aunque reiteró que la administración de Donald Trump considera necesario avanzar con la medida arancelaria debido a la falta de avances en la implementación del pacto.
El representante comercial agregó que, pese a que se mantiene el diálogo con la Unión Europea, la decisión del presidente estadounidense es continuar con la aplicación del arancel a los vehículos europeos.
Hasta el momento, no se ha aclarado bajo qué mecanismo legal se aplicará esta nueva medida, luego de que el Tribunal Supremo en Estados Unidos invalidara previamente parte de los aranceles impulsados por la administración estadounidense.
La tensión comercial entre ambas potencias se mantiene en aumento, mientras ambos gobiernos sostienen negociaciones paralelas para intentar destrabar el acuerdo económico alcanzado previamente.
