

De la redacción
El Buen Tono
La cantante estadounidense Britney Spears compareció ante un tribunal en California donde se declaró culpable de conducción temeraria bajo los efectos del alcohol y drogas, tras un incidente ocurrido en marzo que derivó en su arresto y posterior ingreso voluntario a un centro de rehabilitación.
El proceso judicial se llevó a cabo en el condado de Ventura, donde su abogado acudió en representación de la artista. La fiscalía la había señalado previamente por un delito menor relacionado con conducir en estado inconveniente.
El comisionado del condado, Matthew Nemerson, dictó una sentencia de 12 meses de libertad condicional y un día de cárcel, el cual se considerará ya cumplido. Además, se le impuso el pago de una multa de 571 dólares y la obligación de asistir a terapia psicológica semanal y consultas psiquiátricas dos veces al mes.
Spears, de 44 años, fue detenida a inicios de marzo en California por presuntamente manejar bajo los efectos de sustancias. Semanas después, decidió ingresar de manera voluntaria a rehabilitación para atender su situación personal.
De acuerdo con su entorno, la intérprete de “Baby One More Time” se mostró arrepentida y preocupada por el impacto del incidente en su vida familiar, especialmente en relación con sus hijos.
La artista ha enfrentado diversos episodios públicos a lo largo de su carrera, incluyendo un ingreso a rehabilitación en 2007 y hospitalizaciones en 2008 durante disputas legales por la custodia de sus hijos. En años recientes, su actividad en redes sociales también ha generado atención y preocupación entre sus seguidores.
En 2021 logró finalizar la tutela legal que su padre ejercía sobre ella, marcando un nuevo capítulo en su vida personal y profesional.
