

Amatlán.- Un predio de grandes dimensiones ubicado en la entrada de la cabecera municipal ha sido completamente devastado, dejando como saldo varias torres cuya base ha quedado reducida a un inestable montículo de tierra. La estructura del terreno se encuentra tan debilitada que, con la inminente llegada de la temporada de lluvias, el deslave o desmoronamiento del suelo podría provocar la caída de dichas torres, lo que ocasionaría graves afectaciones al suministro de energía eléctrica en varios municipios de la región.
El proyecto que derivó en este nivel de remoción de tierra fue autorizado durante la administración del exalcalde Luis Arturo Figueroa Vargas. El exfuncionario habría otorgado los permisos correspondientes al cambio de uso de suelo, una decisión administrativa que ahora es señalada como el origen del riesgo estructural que enfrenta actualmente la zona de entrada a la cabecera municipal. La erosión progresiva del montículo que sostiene las torres constituye una amenaza latente ante la próxima temporada de precipitaciones.
