

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- Mientras el gobierno mexicano presume compromisos humanitarios y destina recursos para atender crisis en otros países, dentro del propio territorio nacional miles de familias mexicanas continúan huyendo de la violencia, el crimen y el abandono institucional, denunció el presidente de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C., David Estévez Gamboa.
El representante de la ANTAC levantó la voz en favor de las familias desplazadas de Guerrero, donde mujeres, niños, adultos mayores y trabajadores han tenido que abandonar sus hogares por miedo a perder la vida, en medio de una ola de inseguridad que mantiene regiones enteras bajo el control del crimen y la incertidumbre.
“Resulta indignante que el gobierno mexicano pretenda asumir responsabilidades y compromisos internacionales, destinando recursos y atención a problemas de otros países, cuando en nuestro propio territorio miles de mexicanos sufren hambre, violencia, desplazamiento y olvido”, expresó.
Criticó que mientras se presume un discurso solidario hacia el exterior, en estados como Guerrero, Chiapas, Zacatecas y Michoacán persisten desaparecidos, desempleo, ausencia de seguridad social y comunidades completas desplazadas por la violencia.
Estévez Gamboa sostuvo que no puede existir congruencia en una política humanitaria internacional cuando dentro del país miles de ciudadanos sobreviven sin protección, abandonados por las autoridades y obligados a dejar sus tierras ante el temor constante de ser asesinados.
“La solidaridad comienza en casa”, remarcó al exigir que el gobierno federal priorice las necesidades de los mexicanos que viven una situación permanente de incertidumbre y desprotección.
Ante esta situación, demandó al Gobierno Federal y al Gobierno del Estado de Guerrero atención inmediata y ayuda humanitaria para las familias desplazadas, garantías de seguridad para que puedan regresar a sus comunidades, presencia real de autoridades en las zonas afectadas, así como investigaciones y castigo contra los responsables de la violencia.
También pidió programas urgentes de apoyo alimentario, médico y social para las familias que han quedado prácticamente en condición de sobrevivencia. “No podemos normalizar que los mexicanos huyamos de nuestra propia tierra por miedo a perder la vida. No podemos aceptar que el abandono institucional siga cobrando víctimas silenciosas”, puntualizó.
Finalmente, llamó a la población a unirse y exigir que las autoridades dejen de utilizar discursos políticos mientras miles de mexicanos continúan atrapados entre la violencia y el olvido oficial.
