JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD publicidad

AGENCIA

Culiacán, Sin.- La crisis política que golpea a Sinaloa volvió a escalar este jueves, luego de que medios locales reportaran una presunta reunión entre el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, y el senador morenista Enrique Inzunza, en una residencia del exclusivo complejo Banús 360, ubicado en el sector Isla Musala.

De acuerdo con testimonios retomados por medios sinaloenses, el legislador habría arribado al inmueble a bordo de una camioneta RAM blanca blindada, presuntamente similar a las utilizadas por dependencias estatales para el traslado de funcionarios públicos. Según los reportes, únicamente iba acompañado de su chofer, lo que incrementó las especulaciones sobre la naturaleza del encuentro.

La presunta reunión ocurre en medio de un escenario cada vez más incómodo para Morena, pues Enrique Inzunza acumula ya tres ausencias consecutivas en las sesiones de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, sin que hasta el momento exista una explicación clara sobre su inasistencia o sobre quién lo representa en dichos trabajos legislativos.

Las críticas no tardaron en aparecer. La senadora panista Lilly Téllez exhibió públicamente la ausencia del morenista mediante un video difundido en redes sociales, cuestionando que continúe cobrando y conservando privilegios legislativos mientras evita presentarse ante el Congreso.

La presión incluso comenzó a surgir desde el propio oficialismo. El diputado federal Arturo Ávila declaró que sería “deseable” que Inzunza solicitara licencia para permitir que las investigaciones avancen sin la protección del fuero constitucional, aunque aclaró que la decisión depende exclusivamente del senador.

El caso volvió a encender el choque entre Morena y la oposición en el Congreso, donde legisladores de Movimiento Ciudadano insistieron en discutir la desaparición de poderes en Sinaloa, propuesta que permanece congelada desde hace más de un año pese al deterioro político y de seguridad en la entidad.

Mientras tanto, legisladores de Morena respondieron acusando a la oposición de lucrar políticamente con la crisis sinaloense. La sesión terminó entre gritos, descalificaciones y acusaciones cruzadas sobre presuntos vínculos con el crimen organizado, reflejando el desgaste político que continúa profundizándose alrededor del gobierno estatal y de figuras cercanas al grupo político de Rocha Moya.

La ausencia de respuestas claras, el silencio institucional y las reuniones privadas en medio de señalamientos públicos siguen alimentando la percepción de opacidad dentro de Morena, en un momento donde Sinaloa enfrenta una de las etapas más delicadas de su vida política y de seguridad.

Pues que pierda su fuero al no presentarse atrabajar y de inmediato su ficha roja. Mientras Sinaloa vive violencia y crisis política, los morenistas parecen más preocupados por reunirse en privado y protegerse entre ellos. La ausencia de Inzunza sólo aumenta las sospechas y la desconfianza ciudadana.

Si no hay nada que ocultar, entonces deberían dar la cara y aclarar todo públicamente. El problema es que cada silencio, cada reunión secreta y cada falta al Congreso hacen ver a Morena cada vez más debilitado y señalado.

CANAL OFICIAL