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De la redacción
El Buen Tono

Un reciente episodio de contagios en un crucero volvió a poner en el centro de atención al hantavirus, una infección poco común pero con alta letalidad que se transmite principalmente por contacto con restos de roedores contaminados.

De acuerdo con investigaciones internacionales, en ese momento no existían tratamientos específicos ni vacunas disponibles de manera generalizada para enfrentar al Hantavirus, pese a que científicos de países como Chile, Argentina y Estados Unidos llevan años estudiando posibles soluciones.

Aunque no se trata de un virus nuevo, su baja frecuencia de contagio entre personas ha limitado la inversión global para desarrollar terapias y vacunas, lo que ha frenado su avance clínico en comparación con otros patógenos de mayor propagación.

Investigaciones recientes han mostrado resultados preliminares alentadores con el uso de tocilizumab, un fármaco empleado originalmente para enfermedades autoinmunes, que ha sido evaluado como apoyo en casos graves de síndrome pulmonar asociado al virus. Este medicamento pertenece a la familia de la Tocilizumab.

En estudios hospitalarios en Argentina, varios pacientes que recibieron este tratamiento junto con atención médica estándar lograron sobrevivir, mientras que otros casos similares que no tuvieron acceso al fármaco no lograron recuperarse. Sin embargo, los especialistas advierten que los resultados aún requieren mayor investigación.

Autoridades sanitarias como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han señalado que este tipo de infecciones puede alcanzar niveles de mortalidad elevados, dependiendo de la variante del virus y la atención recibida, mientras que la Organización Mundial de la Salud mantiene el monitoreo sobre posibles desarrollos de vacunas.

Científicos también trabajan en el desarrollo de anticuerpos y nuevas inmunizaciones, especialmente ante la posibilidad de que factores ambientales aumenten el contacto entre humanos y roedores, lo que podría modificar el comportamiento de la enfermedad en el futuro.

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