Agencias
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, inauguró oficialmente el nuevo Hospital Rosales, una de las obras de salud más importantes de su administración. El acto fue transmitido mediante una cadena nacional de radio y televisión, en sustitución de la tradicional presentación de su informe anual ante la Asamblea Legislativa.
Durante un recorrido por las nuevas instalaciones, acompañado por autoridades médicas y funcionarios de gobierno, Bukele destacó la magnitud del proyecto y aseguró que el hospital representa un paso histórico para la modernización del sistema de salud salvadoreño. El nuevo complejo hospitalario cuenta con 502 camas de hospitalización, 61 espacios para cuidados intensivos e intermedios, 48 áreas de observación para emergencias, nueve quirófanos para cirugías programadas y siete destinados a procedimientos de emergencia.
Además, el centro médico incorpora tecnología de última generación, incluyendo cirugía robótica, un quirófano híbrido, modernos equipos de diagnóstico por imágenes y un centro de hemodiálisis equipado con 140 máquinas. Las autoridades señalaron que el hospital tendrá capacidad para ofrecer servicios de alta especialidad como trasplantes de médula ósea, soporte hepático artificial, terapias avanzadas de purificación sanguínea y un laboratorio automatizado capaz de procesar hasta 2 mil 600 pruebas por hora.
El director del hospital afirmó que los pacientes salvadoreños podrán acceder a procedimientos médicos complejos que anteriormente no estaban disponibles en el sistema público de salud. Por su parte, Bukele defendió la contratación de especialistas extranjeros para fortalecer la atención médica y garantizar servicios de calidad. De acuerdo con cifras oficiales, la plantilla estará conformada por 3 mil 200 profesionales de la salud, de los cuales 3 mil son salvadoreños y 200 provienen de otros países.
La inauguración del nuevo Hospital Rosales se produce meses después del cierre de las antiguas instalaciones, ocurrido en septiembre de 2025 como parte del proceso de transición. Aunque organizaciones sindicales denunciaron despidos de personal durante este periodo, el gobierno destacó que se preservaron elementos históricos y patrimoniales del antiguo inmueble, como la capilla, el reloj histórico, los pisos de mosaico, estructuras metálicas originales y el tradicional jardín central.
