De la redacción
El Buen Tono
El gobierno de Cuba condenó este jueves las nuevas sanciones financieras impuestas por Estados Unidos contra el presidente Miguel Díaz-Canel, integrantes de su familia y diversas instituciones de la isla, asegurando que cualquier intento de generar un escenario de confrontación entre ambos países está destinado al “fracaso”.
A través de redes sociales, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó las medidas como parte de un supuesto plan intervencionista de Washington y sostuvo que las acciones del gobierno estadounidense buscan presentar a Cuba como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Además, afirmó que las amenazas contra la soberanía e independencia de la isla solo fortalecerán la unidad del pueblo cubano.
Las sanciones anunciadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos alcanzan a Miguel Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta, su hijastro Manuel Anido Cuesta y otros funcionarios y familiares vinculados al gobierno cubano. También fueron incluidas varias entidades, entre ellas el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los Comités de Defensa de la Revolución, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, la minera La Victoria y la agencia de viajes Amistur.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, las medidas implican el bloqueo de activos bajo jurisdicción de Estados Unidos y la prohibición de realizar transacciones financieras y comerciales con las personas y organismos sancionados.
La decisión forma parte de la estrategia de presión impulsada por la administración del presidente Donald Trump hacia Cuba, una política que se ha endurecido durante los últimos meses con nuevas restricciones económicas y financieras dirigidas al gobierno de La Habana.
Mientras Washington incrementa las sanciones, el gobierno cubano mantiene que cualquier cambio político o económico en la isla debe ser decidido exclusivamente por los ciudadanos cubanos y rechaza lo que considera actos de injerencia extranjera.
