En otros municipios ya aplican la ley, pero en Córdoba La Ciudadanía No Puede esperar nada distinto.
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- La ley contra el ruido de motocicletas en Córdoba no se aplica. No es nueva. Juan Martínez la mencionó una vez, pero sus clínicas privadas le demandaban más tiempo que los escapes rotos. El asunto quedó flotando en el aire, como el sonido de una moto sin silenciador.
Al frente de la Comisión edilicia de Tránsito y Vialidad está Jorge Maximiliano Huerta Vázquez, regidor segundo. El mismo que en mayo de 2025 chocó un vehículo oficial en estado de ebriedad contra un taxi, se pasó un semáforo en rojo y dejó una persona lesionada. La multa, más de 13 mil pesos, nunca se aplicó.
Su coche jamás pisó el corralón. Hoy él decide cómo deben comportarse los conductores. El que maneja borracho y choca ahora sanciona el ruido ajeno. De él, ¿qué puede esperar la ciudadanía? Silencio. Pero no el silencio de las motos, sino el silencio cómplice de quien nunca ha pagado una multa.
Al frente de la dirección de Tránsito municipal está David Flores Cervantes, alias “El Gavilán”. Designado por el alcalde Manuel Alonso Cerezo. No aparece en los registros de control de confianza. Enfrenta denuncias por intento de secuestro contra un periodista y señalamientos de corrupción. Un señalado de mafioso al frente de la movilidad. De él, ¿qué puede esperar la ciudadanía? Exactamente lo mismo: ninguna operación contra motos ruidosas, ninguna multa, ninguna molestia para quienes tienen escapes modificados.
El ruido de las motocicletas sigue. Los ciudadanos se quejan. Los funcionarios, ocupados en sus propios expedientes penales y sus borracheras al volante, no aplican la ley. La única conclusión posible es que en Córdoba las multas por ruido no existen. Y con estos dos personajes al frente, nunca existirán.
