De la redacción
El Buen Tono
El Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS), dependiente del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), confirmó la detección de dos nuevos casos de gusano barrenador en el estado de Texas, lo que ha reforzado las medidas de vigilancia epidemiológica en la región.
De acuerdo con el informe oficial, uno de los casos corresponde a un ternero localizado en el condado de La Salle, mientras que el segundo se registró en un perro en el condado de Andrews. En ambos casos, las autoridades ya iniciaron investigaciones para determinar el origen y posible alcance de la infestación.
En el caso del canino, las muestras fueron entregadas por un veterinario, y los primeros reportes indican que el animal habría estado recientemente en territorio mexicano, situación que forma parte de las líneas de investigación abiertas por las autoridades sanitarias.
El gusano barrenador es considerado una de las plagas más peligrosas para la salud animal, ya que sus larvas invaden heridas abiertas y consumen tejido vivo de mamíferos, lo que puede provocar lesiones severas e incluso la muerte si no se atiende a tiempo. Además del impacto en la salud animal, su presencia representa fuertes pérdidas económicas para el sector ganadero debido a los costos de tratamiento, control y monitoreo.
Con estos hallazgos, ya suman cuatro casos confirmados en Estados Unidos, lo que mantiene en alerta a las autoridades federales. El organismo sanitario ha señalado que continúa con la toma de muestras y la atención inmediata de los casos sospechosos, al tiempo que busca erradicar por completo la plaga.
Las autoridades han hecho un llamado a productores, ganaderos y dueños de mascotas para mantener vigilancia constante sobre sus animales, revisar heridas y reportar cualquier señal sospechosa a los servicios veterinarios correspondientes.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos aseguró que las labores de monitoreo continuarán de forma permanente con el objetivo de identificar rutas de propagación y evitar que la plaga vuelva a establecerse en el país tras décadas sin registros significativos.
Pese a la alarma sanitaria, el USDA reiteró que la presencia del gusano barrenador no compromete la inocuidad de la carne ni el suministro de alimentos, siempre que se respeten los controles sanitarios establecidos en la cadena de producción.
