El colmo: personas sordas ofrecen talleres de enseñanza y el DIF les niega el mínimo respaldo.
Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Cordoba, Ver.- Integrantes de la comunidad sorda acudieron al DIF municipal para solicitar apoyo destinado a impartir talleres de Lengua de Señas Mexicana (LSM) a niños, jóvenes y adultos sordos que desconocen la lengua. La respuesta fue un rotundo rechazo. El DIF justificó la negativa con una sola frase: “no hay dinero”.
El colmo: mientras la comunidad sorda pone su tiempo y conocimiento para ofrecer enseñanza gratuita, el DIF se niega a ceder un pequeño espacio o siquiera a difundir el proyecto.
Un integrante de la comunidad sorda, tras ser ignorado en repetidas ocasiones por el anterior encargado del área, logró que le ofrecieran un lugar en una oficina del Partido Verde, pero nunca hubo coordinación de agendas ni recibió ayuda para promocionar la iniciativa.
La indiferencia no termina ahí. Al acudir al palacio municipal, justo en el marco del Día Nacional de la Lengua de Señas Mexicana (LSM), para hablar con tesorería, quien tampoco estuvo presente, le exigieron un oficio para obtener una cita, trámite que desde atención ciudadana prometieron agilizar. Jamás hubo apoyo.
La burocracia se impone una vez más, mientras la presidenta del DIF, Carolina Mendívil, muestra mayor interés en sus redes sociales que en atender una necesidad real de inclusión.
La comunidad sorda señala que el DIF simula inclusión, pero con deficiencias graves: la intérprete no se actualiza y, como le hicieron notar, “no se habla”. El próximo lunes, un representante de la comunidad viajará a Xalapa para participar en una reunión estatal, pues en su propio municipio el día de la comunidad sorda pasó desapercibido. Mientras tanto, Mendívil y el DIF siguen sin escuchar.
