AGENCIA
Región.- Evidencias científicas muestran que agresiones físicas y psicológicas, sumadas al aislamiento, aceleran de forma alarmante el deterioro integral de las personas de la tercera edad, manifestó la investigadora del Instituto Nacional de Geriatría (Inger), Martha Liliana Giraldo Rodríguez.
Manifestó, en ese sentido, de que el maltrato, depresión, ansiedad y soledad en la vejez no operan como problemáticas aisladas, sino que se potencian mutuamente.
Dijo, de la misma manera, que este fenómeno genera un círculo vicioso que deteriora la calidad de vida de las víctimas, y en esta compleja dinámica el maltrato actúa como el detonante principal del daño emocional, mientras que la soledad funge como una variable mediadora que incrementa la vulnerabilidad y desprotección del individuo.
A partir de las bases estadísticas analizadas en sus estudios, demostró que el maltrato hacia este sector es un problema de salud pública multifactorial; el de índole psicológico o emocional es el más frecuente, registrando tasas cercanas al 14 por ciento a través de insultos, humillaciones, amenazas e infantilización.
