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São Paulo, Brasil.- Lo que comenzó como una forma de compartir una pasión terminó convirtiéndose en una historia que emocionó a millones de personas alrededor del mundo. Silvia Grecco, una aficionada brasileña del Palmeiras, fue reconocida por la FIFA por la manera en que hace vivir a su hijo Nickollas cada partido de fútbol, pese a que el menor es ciego y presenta autismo leve.
Silvia adoptó a Nickollas cuando era pequeño y, con el paso del tiempo, recibió el diagnóstico de ceguera y autismo. Sin embargo, estas condiciones nunca fueron un impedimento para compartir con él su amor por el fútbol y por el club Palmeiras.
Cada vez que acuden al estadio, Silvia se sienta junto a su hijo y le describe en tiempo real todo lo que ocurre en la cancha: Las jugadas, los pases, los colores de los uniformes, las reacciones del público y la atmósfera que se vive en las tribunas, permitiéndole experimentar los encuentros como si pudiera verlos.
La emotiva escena fue captada por una cámara durante un clásico entre Palmeiras y Corinthians, imágenes que rápidamente se viralizaron y conmovieron a aficionados de distintos países.
En reconocimiento a su dedicación y ejemplo de inclusión, Silvia Grecco recibió en 2019 el FIFA Fan Award, galardón que distingue a los aficionados más destacados del futbol mundial y cuyo ganador es elegido mediante votación del público.
La historia de Silvia y Nickollas se convirtió en un símbolo del amor incondicional y de cómo la pasión por el deporte puede romper barreras y unir a las personas más allá de cualquier limitación.
