Agencias
Teherán.- La crisis en Oriente Próximo escaló nuevamente este sábado luego de que Irán anunciara medidas para restringir el tránsito en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del comercio mundial de petróleo, en respuesta a los recientes enfrentamientos con Israel en territorio libanés.
De acuerdo con las autoridades iraníes, la decisión se deriva de lo que consideran un incumplimiento de acuerdos alcanzados en negociaciones recientes con Estados Unidos, al acusar que Israel continúa con operaciones militares en el sur de Líbano pese a los compromisos de alto al fuego impulsados por Washington.
El mando militar iraní calificó la medida como un “primer paso” y aseguró que se trata de una clausura parcial al tráfico marítimo, aunque hasta el momento no existe confirmación independiente sobre un cierre efectivo del paso estratégico.
Sin embargo, autoridades de Estados Unidos rechazaron esta versión y afirmaron que el estrecho de Ormuz continúa operando con normalidad, sin interrupciones en el tránsito de embarcaciones. El portavoz del Mando Central estadounidense, Tim Hawkins, señaló que “el tráfico sigue fluyendo” y que fuerzas estadounidenses mantienen vigilancia en la zona para garantizar la seguridad de la navegación.
Por su parte, el vicepresidente estadounidense J. D. Vance indicó que no existen indicios de un cierre real del estrecho, mientras que el debate internacional continúa sobre el alcance real de la medida anunciada por Irán.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto estratégico global, ya que conecta el Golfo Pérsico con rutas marítimas clave para el suministro de petróleo a nivel mundial, por lo que cualquier tensión en la zona genera preocupación en los mercados internacionales.
