Sandra González
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- El brutal ataque contra un perro cometido por un menor de edad en la región de las Altas Montañas no sólo encendió las alarmas entre defensores de los animales, sino que volvió a poner sobre la mesa una realidad incómoda: la violencia hacia los seres vivos suele gestarse mucho antes de manifestarse públicamente y, en muchos casos, encuentra terreno fértil en la falta de límites, valores y supervisión dentro del hogar.
Luego de que trascendiera el caso de un can que fue macheteado por un adolescente, quien incluso habría respondido que lo hizo “porque quiso”, el vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, consideró que este tipo de hechos reflejan una profunda descomposición social. Señaló que los padres no pueden seguir delegando la formación de sus hijos a las escuelas o a otras instituciones, pues la educación en el respeto a la vida comienza en casa.
